¿Por qué debería secarme con aire?

Cada día están más de moda los métodos naturales en todos los ámbitos: salud, alimentación, cuidado personal… y ahora también, a la hora del secado. Os dejamos con 5 claves para que dejéis las toallas a un lado y os unáis al secado natural de Valiryo.

Mayor higiene
Restos de piel muerta, de materia fecal o de orina se esconden en tu toalla. Los microbios se encuentran confortables en ella gracias a la humedad y esto puede originar la aparición de hongos, razón por la que tras usarla varias veces comienza a tener mal olor.

Una piel más suave e hidratada
La fricción que se produce al secarnos con la toalla puede dañar nuestra piel, produciendo irritaciones cutáneas y facilitando la aparición de afecciones dermatológicas como la dermatitis. El secado con aire cálido, en cambio, trae como resultado una piel mucho más suave e hidratada, permitiendo que nuestro cuerpo absorba las cremas y aceites hidratantes de una forma mucho más rápida y eficaz.

Pone fin a la sudoración post entrenamiento
¿Cuántas veces has seguido sudando pese a haber tomado una ducha después de hacer ejercicio? Valiryo permite acabar con esta sensación tan desagradable ya que regula la temperatura corporal mediante la expulsión de su cálido aire.

Es más cómodo y seguro
Olvídate de no llegar a las zonas de difícil acceso como la espalda, o de tener que agacharte para secarte los pies. El aire llega a todos los lados. Con ello se limitan radicalmente las caídas provocadas por movimientos bruscos asociados al secado de zonas de difícil acceso, riesgo que se multiplica en zonas tan húmedas como los baños.

Es más ecológico y sostenible
Valiryo ofrece un secado más respetuoso con el medio ambiente que el tradicional uso de la toalla: al prescindir de las toallas, el ahorro energético, y con ello, su impacto medioambiental se reduce drásticamente, no en vano, por cada toalla no lavada se ahorran 78 litros de agua y se reducen 0,55 kg de emisiones CO2.

Conoce Valiryo Secador Corporal