¿Cómo acabar con la sudoración post entrenamiento?

Cuando terminamos un entrenamiento, partido, etc., nuestra temperatura interna es más elevada de lo normal. Si nos duchamos inmediatamente después de esa actividad con agua caliente, no estaremos ayudando a nuestro organismo a perder el calor interno acumulado, sino más bien todo lo contrario. Por eso al secarnos, volvemos a sudar. Nuestro cuerpo necesita eliminar ese calor acumulado.

Si eres de los que prefieren la ducha fría para evitar que pase esto, ya habrás podido comprobar que no se consigue evitar el sudor de después de la ducha. Esto se debe a que con el agua fría se produce una vasoconstricción en los vasos sanguíneos de la piel, es decir, se cierran por el efecto del frío y evitan que el calor pueda salir al exterior para regular la temperatura interna. Cuando el cuerpo recupera su temperatura, comienza de nuevo a sudar para eliminar el exceso de temperatura interna.

Entonces, ¿Cuál es la solución para acabar con la sudoración post entrenamiento y la sensación tan desagradable que produce?

Evitar ducharte nada más acabar el ejercicio sería una opción, pero no la ideal, ya que de esta forma le estás dando tiempo a tu cuerpo a que vaya recuperando la temperatura normal en estado de reposo, y acabarás con la sensación de no poder secarte nunca.

En cambio, puedes darte la tan ansiada ducha después de hacer ejercicio y secarte con aire, por ejemplo, con el relajante aire que expulsa Valiryo, el cual, evaporando el sudor, que precisamente es uno de los procesos que permiten regular la temperatura, acaba con la posterior sudoración.